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Cuánto cuesta y cuánto tarda realmente la Ley de Segunda Oportunidad

Plazos reales (8-12 meses) y precios reales de la Ley de Segunda Oportunidad, explicados sin promesas vacías.

Sara Teyssiere estudiando la documentación de un caso

Son las dos preguntas que más se repiten, y las dos que más webs esquivan.

Buscas cuánto cuesta y encuentras “consulta gratuita sin compromiso”. Buscas cuánto tarda y encuentras “empieza de cero cuanto antes”. Y sigues sin saber a qué te estás enfrentando.

Aquí van las dos respuestas con números.

Cuánto tarda: entre 8 y 12 meses como referencia

Esa es la duración de referencia de un procedimiento de Segunda Oportunidad.

Digo “de referencia” y no “de plazo” a propósito, porque varía según tres cosas: el juzgado que te toque, la complejidad de tu caso y si hay bienes de por medio.

Y aquí está lo importante de entender: buena parte del plazo no depende de tu abogada, depende del juzgado.

Estos procedimientos se tramitan por vía judicial. Lo que yo controlo es la calidad de lo que se presenta y la rapidez con la que se presenta. Lo que no controlo es la carga de trabajo del juzgado ni el ritmo del funcionario que lleve tu expediente.

Por eso yo no prometo un resultado ni una fecha concreta sin haber revisado antes tu documentación. Quien te da un plazo cerrado en la primera llamada te está prometiendo algo que no está en su mano.

Lo que sí puedo prometerte es que sabrás en qué fase estás en cada momento.

Las fases del proceso

Para que el plazo se entienda, esto es lo que pasa por el camino:

1. Primera consulta

Me cuentas tu situación y valoro si el caso es viable. Pregunto a fondo por el origen de las deudas, porque de ahí depende la buena fe, que es el requisito que más pesa. Si no lo veo viable, te lo digo aquí.

2. Hoja de encargo y provisión inicial

Si decides seguir, firmamos y se paga la provisión.

3. Recopilación de documentación

Esta es la fase que depende de ti, y es la que más varía. Te doy un listado con enlaces para que puedas sacar cada documento sin perderte. Quien se pone, la resuelve rápido. Quien lo va dejando, alarga su propio procedimiento.

4. Preparación y presentación de la solicitud

La preparo y se presenta. A partir de aquí empieza la espera.

5. Declaración del concurso

Es el hito importante del procedimiento: a partir de ahí pueden detenerse embargos y reclamaciones, en los términos que establezca el expediente. Es el momento en el que la mayoría de mis clientes respira. Si ahora mismo te están embargando, esto es lo que más te interesa de todo el artículo.

6. Solicitud de la exoneración

7. Concesión

Aquí es donde empiezas de cero.

Los pasos 1, 2 y 3 van al ritmo que le pongamos tú y yo. Del 4 al 7 el ritmo lo marca el juzgado, y es donde está la mayor parte de esos 8 a 12 meses.

Cuánto cuesta

Estos son mis honorarios, con cifras:

  • Provisión inicial: entre 300 € y 400 €.
  • Cuota mensual: desde 150 €. Puede llegar a 400 € según el cliente y la complejidad del caso.
  • Total aproximado: desde unos 2.500 €.

Todos mis importes son sin IVA.

Y una cosa que digo siempre porque es verdad: si un mes no puedes pagar, se habla. Me adapto, siempre que la persona responda y esté implicada en su caso. Nadie se queda tirado a mitad de procedimiento porque un mes viniera torcido.

Para saber tu cifra concreta hace falta ver tu caso. Un procedimiento con dos acreedores bancarios no es lo mismo que uno con deuda pública, varios acreedores y bienes de por medio. De igual modo, no es lo mismo deber 20.000 € que deber 200.000 €.

Dónde está esto respecto al mercado

Te doy el contexto para que puedas comparar, porque es información que deberías tener antes de decidir.

En el sector, los precios de este tipo de procedimiento van aproximadamente de 2.500 € a 12.000 €, y la mayoría de los despachos se mueven entre 3.000 € y 6.000 €.

No te voy a decir que soy la más barata, porque no es el argumento. El precio no es lo que deberías mirar primero: mira quién lleva tu caso, si te explican qué parte de tu deuda no se cancela y qué pasa si no eres viable. Un precio bajo con un proceso mal llevado sale carísimo.

Lo que sí te digo es esto: aquí sabes lo que vas a pagar antes de firmar, y lo tienes escrito en una web pública. Eso ya te deja comparar.

El dinero que hoy ya se te va

Esta es la parte que más cambia la conversación cuando la explico, así que la dejo para el final.

Mucha gente me dice que no puede permitirse los honorarios. Y casi siempre resulta que la cuenta no es la que están haciendo.

Piénsalo: ahora mismo, una parte de tus ingresos se va en cuotas de préstamos y tarjetas. Dinero que sale de tu cuenta cada mes hacia deudas que, si el procedimiento sale bien, van a quedar canceladas.

Cuando el procedimiento avanza, esas cuotas dejan de ser el destino de tu dinero, y lo que hoy se va en ellas es lo que sostiene el coste del proceso. No es meter un gasto nuevo en un presupuesto que ya no da. Es redirigir un pago que ya estabas haciendo hacia algo que sí te saca del problema.

Ahora, un aviso importante y te lo digo en serio: no dejes de pagar nada por tu cuenta antes de que hablemos. Cuándo y cómo se dejan de atender esos pagos tiene consecuencias dentro del procedimiento, y es una decisión que se toma con el caso ya planteado, no antes y no por libre.

Y una excepción honesta: si tu situación es tan justa que no puedes cubrir ni la cuota mensual, existe la vía del abogado de oficio, y te lo diría. No es mi caso habitual, pero existe y hay que decirlo.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si un mes no puedo pagar la cuota?

Se habla y se adapta. Es la respuesta corta y es la real. Lo único que pido es que la persona esté implicada: que responda, que consiga la documentación, que me diga las cosas. Con eso, lo demás se organiza. Lo que no funciona es desaparecer.

¿El precio varía mucho según el caso?

Varía, pero dentro de un rango. Lo que lo mueve es la complejidad: el importe de la deuda total, si hay deuda pública, si hay bienes, si hay situaciones que compliquen la buena fe.

¿Hay costes ocultos?

En mis honorarios, no: sabrás la provisión, la cuota y el total aproximado antes de firmar. Si en tu caso concreto hubiera algún gasto adicional propio del procedimiento, te lo diría antes, no a mitad de camino. Lo que debes saber es que no están incluidos en mis honorarios los del procurador.

¿Y si al final mi caso no es viable?

Te lo digo en la primera conversación, antes de que pagues nada. Es lo que hago habitualmente con los casos que no encajan o que no compensan: quién puede acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad.

Tu cifra, no una cifra genérica

Los números de este artículo son reales, pero son un rango. El tuyo sale de ver tu caso.

Cuéntame cuánto debes, a cuántos acreedores y qué pasó. En esa misma conversación te digo si tu caso es viable, cuánto tardaría, y qué provisión y qué cuota te corresponderían. Si no lo veo viable, te lo digo y no seguimos.

Ninguna sorpresa después.

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El primer paso

No hace falta que lo tengas claro para preguntar

Si llevas meses dándole vueltas, esto es lo único que tienes que hacer hoy: contarme tu situación. Sin compromiso y sin coste.

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